La cerveza se encuentra entre las bebidas más antiguas de la humanidad. Los primeros registros de su producción se remontan al año 4000 antes de Cristo en la Baja Mesopotamia, donde era elaborada principalmente con cebada. Más tarde, durante el Imperio Babilónico, las técnicas de producción fueron evolucionando y perfeccionándose.
La primera receta de cerveza de la que se tiene registro aparece en el Código de Hammurabi, uno de los conjuntos de leyes más antiguos conservados hasta la actualidad y originario de la antigua Mesopotamia. Por su parte, los egipcios preparaban la bebida incorporando ingredientes como miel, dátiles y canela. Con el tiempo, su elaboración y consumo se expandieron entre diferentes civilizaciones, como los griegos, romanos y pueblos germánicos.