La muerte de un médico residente, presuntamente vinculada a una sobredosis de anestesia a base de propofol y fentanillo, abrió una investigación judicial que ya derivó en medidas internas dentro del Hospital Italiano de Buenos Aires. El caso no solo generó conmoción en el ámbito sanitario, sino que también dejó al descubierto posibles irregularidades en el manejo de estos fármacos de alto riesgo.





